amanecer Santorini

Según el diccionario, una excusa es un “pretexto para evitar una obligación”. En este caso vamos a cambiar la definición y diremos que ir a Santorini es una “obligación sin pretextos”. Esta isla es digna de un primer puesto en cualquier bucket list, y conocerla no hace más que dejar a uno con más ganas de volver a visitarla. Déjanos saber cuál de estas excusas terminan de convencerte.

1. Una cena con vista

No es cualquier vista, ni cualquier cena. En el hotel donde nos quedamos cada cuarto tenía su mesa en una especie de balcón con vista hacia el volcán y el mar. Uno tarda en caer en cuenta de que sí, en efecto estás allí cenando con una de las mejores vistas del mundo. Y sí a eso le añadimos que la comida es exquisita, uno no quiere que acabe jamás.

Cena en Santorini

2. Navegar por el mar Mediterráneo

No solo navegarlo, sino zambullirte en las aguas del volcán y cenar mientras observas el atardecer como sentado en primera fila. Salimos de Oia pasado el medio día y regresamos de noche. Esta fue sin duda una de las experiencias más memorables de nuestro viaje a Grecia.

Barco en mediterraneo

3. La vista. Punto.

Las fotos hablan por si solas, y nuestra opinión es que no le hacen justicia a lo que ven los ojos. Así que es una excusa (muy buena) para ir y presenciarlo en persona.

Diana en Santorini

Vista de Santorini

4. La vida nocturna de Fira

En Santorini el área más viva en las noches es Fira. Es donde están las barras, muchos restaurantes y tiendas. La vida nocturna es súper divertida, sin dejar de ser romántica.

Santorini de Noche

 

5. Comer en Oia

Una de las cosas que más disfrutamos de viajar y conocer diferentes ciudades es comer. Y si algo tiene rico Santorini para ofrecer son sus platos. A quienes les gusta el marisco, este destino es idóneo. Pero para quienes no comen o son alérgicos también, ya que no deja a un lado los manjares de la cocina típica griega. Así que foodie que me lees, Santorini debe ser tus próximas vacaciones.

Comida en Oia Santorini

6. El atardecer

Puede parecer una exageración, pero el atardecer de allí es diferente, no importa que sea el mismo sol. Los turistas se amontonan para observar este espectáculo celeste que pinta de anaranjado, no solo el cielo, sino las blancas paredes de Santorini.

Atardecer Santorini

7. El amanecer

Contrario al atardecer, el amanecer se ve por el lado opuesto a los hoteles, por eso quizás pasa desapercibido. Tuvimos la oportunidad de verlo el día que nos íbamos porque nuestro vuelo salía a las 7 de la mañana. Santorini se despidió de nosotros con uno de los amaneceres más impresionantes e intensos que hayamos visto. Valió la pena madrugar, ya que fue como cerrar con broche de oro nuestra estadía.

Amanecer_Santorini2

8. Su gente

Desde la chica que nos recibió en el hotel, hasta el mesero, el capitán del bote y el chico tocando música en la calle, todos parecían estar felices de que estuviéramos ahí y lo demuestran con una sonrisa. Son gente súper amigable y te hacen sentir bienvenido.

Mediterraneo Santorini

 

9. La vista de noche

Puro oro. Si de día la imagen es todo blanco, de noche es color oro. Cada lucecita se encarga de pintar a Santorini de dorado y es sin duda una postal.

Santorini en la noche

10. El clima

Puede parecer una “excusa barata”, pero hay que resaltar que el clima de Santorini es una de las razones que atraen a muchos turistas. Raramente llueve y en el verano el calor no es tan fuerte como en otras islas del Mediterráneo, lo que hace que sea perfecto para visitar.

Homeric Poem Hotel en Santorini
Dicen que Santorini es el paraíso en la Tierra. Y no hay la más mínima duda de que es así. Cuando planifiques tus vacaciones soñadas, ten a Santorini como una buena opción. ¿Hay alguna excusa para no ir?