Lisboa guía de viaje

Lisboa fue la última ciudad de un viaje de un mes por diferentes ciudades de Europa. Ya cuando se supone que no nos quedaban energías, esta ciudad nos recargó. No solo porque nos sorprendió cuán bella es, sino porque no esperábamos tal cosa como Sintra. Tomarnos uno de los días de nuestra estadía para ir a Sintra fue una decisión difícil, pero que al final nos dimos cuenta que fue lo mejor que hicimos. No todos los que visitan Lisboa se dan el viajecito a Sintra, y esa es nuestra primera recomendación. En general, Lisboa es una ciudad hermosa y eso es un plus para cualquier fotógrafo.

Una cosa que nos llamó mucho la atención fue que en varias ocasiones, a plena luz del día, nos ofrecían drogas ilegales. Estos vendedores andaban por la ciudad como cualquier otro ciudadano. Nos llamó la atención porque al ofrecer algo ilegal, cómo es que la policía no los detiene. La razón luego la supimos gracias a Internet, donde explica que aunque ofrecen sustancias que son ilegales, lo que le venden al turista es legal, haciéndolos creer que están consumiendo algo que no es lo que le dan. Al ser legal lo que le venden al fin y al cabo, la policía no puede hacer nada. Así que si visita Lisboa y se encuentra con alguno de estos vendedores, primero no se asuste, y segundo no le compre porque no le van a vender lo que le están ofreciendo.

Información general:

Moneda: euro

Documentación necesaria: Pasaporte

Idioma: portugués

Transporte: En el aeropuerto de Lisboa tomamos un taxi que nos llevo hasta el hotel. Para visitar Lisboa hay que estar listo para caminar, no porque no haya trenes ni taxis, sino porque sus calles no son flat. Eso quiere decir que se trata de subir y bajar y subir y bajar. Para llegar a las plazas, que es lo más cerca que teníamos, fuimos caminando. Igualmente para llegar al Castillo de San Jorge decidimos caminar, decisión que no muchos toman porque hay que subir bastante. La otra forma de subir hasta allá es en los trenes antiguos, pero la fila para montarse era infinita y no queríamos perder tiempo esperando. Por otra lado, para llegar a Sintra, que es como un barrio de Lisboa, tomamos un tren como de unos 40 minutos. Allá en Sintra hay un sistema de autobuses que paran en todos los puntos turísticos.

Dónde dormir: Cuando buscamos información acerca de dónde sería mejor quedarse en Lisboa, las mayoría de las recomendaciones apuntaban a la Avenida da Liberdade, por los que escogimos el Hotel Varlverde, que está en el centro de dicha avenida.

Días recomendados: 4 días como mínimo

Comida: En Lisboa se come mucho marisco, por lo que no tuvimos problema con la comida, ya que nos encantan. Uno de los restaurantes que fuimos es Apeadeiro. Igualmente tienen un postre típico que literalmente se consigue en todos lados. Por 1 euro te venden un pastel de nata y un café. Los pasteles de nata ocupan el primer lugar en nuestra lista de postres favoritos de nuestros viajes. Así de ricos son. Dulces, pero no lo suficiente para no querer otro, u otro más.

Qué ver: Hay varias plazas como Plaza del Rossio, Plaza del Comercio y Plaza del Margués de Pombal, que deben estar en la agenda al menos pasar a verlas. Subir al Castillo de San Jorge es una de las actividades que más hacen los turistas. Visitar Sintra es lo que más nos gustó de Lisboa, y por lo que regresaríamos. Allí puede uno visitar el Castillo de Pena, así como su jardín, que no es otra cosa que un bosque hermoso y encantado. En el hotel nos recomendaron ir a Pastel de Belem, el bakery original de los pasteles de nata, pero no tuvimos tiempo de ir. Si regresamos algún día a Lisboa, eso es lo primero que visitaremos.

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